La Fonoteca Nacional, ubicada en la histórica Casa Alvarado en Coyoacán, es un lugar emblemático que celebra la riqueza del patrimonio sonoro de México. Este edificio del siglo XVIII no solo conserva grabaciones históricas, sino que también es un punto de encuentro cultural que permite a los visitantes explorar la historia a través de la música y las voces que han marcado el país.
Historia de la Fonoteca Nacional
Inaugurada el 10 de diciembre de 2008, la Fonoteca Nacional surge de un proyecto iniciado en 2001, respondiendo a la necesidad de preservar el patrimonio sonoro de México. Desde su creación, ha rescatado, conservado y difundido material sonoro que representa la identidad cultural del país, incluyendo grabaciones históricas y música tradicional.
Acervo Sonoro
La Fonoteca Nacional cuenta con un impresionante acervo de más de 580,000 documentos sonoros en diversos formatos:
- Cintas magnéticas (58%): Cintas de carrete abierto, casetes y DAT.
- Discos analógicos (41%): Discos de corte directo, gran formato y discos compactos.
- Otros formatos: Cilindros de cera, hilo magnético, rollos de pianola, minidiscs y archivos digitales.
Además de conservar estos materiales, la Fonoteca realiza actividades académicas, artísticas y culturales, fomentando una cultura de la escucha.

Experiencias Acústicas
Los visitantes de la Fonoteca pueden disfrutar de actividades como sesiones de escucha, conciertos y exposiciones. Un aspecto destacado es la posibilidad de escuchar grabaciones de figuras icónicas, como la voz de Octavio Paz, quien pasó sus últimos días en la Casa Alvarado. En el espacio llamado Audioteca, se pueden consultar cerca de 93,000 horas de material sonoro digitalizado.
Importancia Cultural
La Fonoteca Nacional es una institución pionera en América Latina, no solo por su labor de conservación, sino también por su estímulo a la creación artística y la experimentación sonora. Al ofrecer acceso público a su acervo, la Fonoteca conecta a las nuevas generaciones con la historia cultural de México. La Casa Alvarado, además de ser un lugar de conservación, es un testimonio del legado de Octavio Paz, cuyo impacto en la literatura mexicana y universal añade un valor significativo a la experiencia acústica que ofrece la Fonoteca Nacional.
En resumen, la Fonoteca Nacional es un lugar donde la magia de los sonidos se entrelaza con la historia, la cultura y la identidad de México, ofreciendo a los visitantes una experiencia única que celebra el patrimonio sonoro del país.

