Por Redacción Guía Coyoacán
Coyoacán, CDMX
Entre los callejones arbolados del sur de la Ciudad de México se halla un sitio cargado de historia, memoria y contradicción política: la Casa Museo León Trotsky, edificio que fue el último hogar del revolucionario exiliado y el escenario de su asesinato. Hoy, es un museo que conserva intacto el aura de aquel momento turbulento y que invita al visitante a reflexionar sobre los ideales, la traición y el asilo político.
El exilio en México
León Trotsky—Lev Davidovich Bronstein de origen ruso—fue expulsado de la Unión Soviética por oponerse al régimen de Stalin; después de pasar por varios países, pidió asilo en México, que le fue otorgado en 1937 por el presidente Lázaro Cárdenas.
Al principio vivió con su esposa Natalia Sedova en la célebre Casa Azul de Frida Kahlo y Diego Rivera, en Coyoacán. Sin embargo, las tensiones crecieron hasta que decidieron trasladarse a otra vivienda cercana: la llamada Casa Viena, en la calle Río Churubusco (originalmente “avenida Viena”) o en lo que hoy es parte de la Colonia Del Carmen, Coyoacán.
Entre 1939 y hasta su muerte en 1940, Trotsky y Natalia vivieron allí, rodeados de medidas de seguridad, vigilancia constante y amenazas latentes.
El espionaje, los atentados y el magnicidio
La casa no fue escenario pacífico. En mayo de 1940, un primer intento de ataque —realizado por un comando armado, supuestamente con apoyo estalinista y entre los implicados el pintor David Alfaro Siqueiros— dejó decenas de impactos de bala en las ventanas y paredes. Trotsky y su esposa lograron ponerse a salvo dentro de la casa.
Sin embargo, el 20 de agosto de 1940, Ramón Mercader —agente de la NKVD soviética— logró ingresar al recinto con la confianza de los moradores, y con un piolet le propinó un golpe mortal en la parte posterior de la cabeza. A pesar de sus heridas, Trotsky reaccionó e intentó defenderse, pero murió poco después.
Las circunstancias del magnicidio están plasmadas en el estudio original: el mobiliario, la disposición de la habitación y ciertos objetos permanecen como en aquel momento.
El museo, el derecho al asilo y la memoria viva
El inmueble fue declarado monumento histórico el 24 de septiembre de 1982.
El 21 de agosto de 1990, fue inaugurado como museo bajo el nombre Museo Casa de León Trotsky, operado por el Instituto del Derecho de Asilo Museo Casa de León Trotsky A.C.
En este sitio se impulsa no solo la exposición de objetos históricos (papeles, fotografías, muebles, cartas) sino también actividades culturales, académicas, artísticas y ponencias con temas de asilo político y memoria histórica.
En el jardín se encuentra la estela funeraria, obra del arquitecto Juan O’Gorman, que custodia las cenizas de Trotsky y de su esposa.
Hoy el museo abre de martes a domingo de 10:00 a 17:00 h.
Tarifas aproximadas (habituales): entrada general, tarifas reducidas para estudiantes/maestros/INAPAM; permisos especiales para fotos.
Por qué visitarla
- Porque ofrece una experiencia intensa: caminar por los pasillos donde ocurrió un capítulo trágico de la historia mundial.
- Porque revive el debate sobre el derecho de asilo, la persecución política y la memoria de los exiliados.
- Porque conserva vestigios reales del atentado inicial: impactos de bala en las piedras exteriores; partes originales del inmueble – muros, ventanas, elementos estructurales.
- Porque es un punto de reflexión: las contradicciones del comunismo, los riesgos del autoritarismo, los exilios contemporáneos.
- Porque el jardín y la casa permiten detenerse: ver la estela, imaginar la cotidianidad de Trotsky y su esposa, leer documentos, mirar fotografías íntimas.


