La Casa de Cortés, también conocida como el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, es uno de los tesoros históricos más emblemáticos de Coyoacán. Ubicada en la Plaza Hidalgo, este edificio ha sido erróneamente asociado con Hernán Cortés, aunque su construcción data de finales del siglo XVIII, específicamente entre 1755 y 1756.
Un Vistazo al Pasado
Después de la caída de Tenochtitlán en 1521, Hernán Cortés y sus compañeros españoles se establecieron temporalmente en Coyoacán, mientras reconstruían la Ciudad de México sobre las ruinas de la capital mexica. Durante ese periodo, Coyoacán se convirtió en la sede del primer gobierno de la Nueva España. Sin embargo, es un error común creer que la Casa de Cortés fue su residencia. De hecho, la única construcción de la época que aún se conserva es la Casa de la Malinche, aunque no hay evidencia de que Cortés o La Malinche vivieran allí.
Un Edificio de Gobierno
A lo largo de su historia, la Casa de Cortés ha sido un importante centro administrativo. Su interior alberga murales y una réplica del escudo de armas otorgado a Coyoacán por el rey Felipe II en 1561. La fachada del edificio es austera, una característica distintiva de la arquitectura novohispana, con puertas y ventanas de madera y rejas de hierro.

Leyendas y Realidades
Aunque una placa en la fachada declara que este edificio es la «Casa de Cortés», la realidad es que nunca fue el hogar del famoso conquistador. Su verdadera casa estaba en la propiedad de Juan de Guzmán Ixtolinque, cerca de la Plaza de la Conchita. La estructura actual se ha mantenido casi intacta desde su construcción, albergando exclusivamente administraciones gubernamentales.
Arte e Historia en su Interior
Dentro del edificio se encuentra la Sala de Cabildos, adornada con un mural de Aurora Reyes Flores que narra la historia prehispánica de Coyoacán, incluyendo referencias al volcán Xitle. Además, en una capilla contigua, Diego Rosales realizó una obra que representa personajes históricos como Cuauhtémoc, Cortés, la Malinche y Pedro de Alvarado. Una placa conmemora el supuesto tormento de Cuauhtémoc en busca del tesoro de los tlatoanis.
Desde 1928, la Casa de Cortés funciona como sede de la Alcaldía y ha sido declarada monumento histórico por el INAH. Visitar este lugar es como viajar al pasado y sumergirse en la rica arquitectura y cultura de la época colonial.

