En el corazón de Coyoacán, uno de los barrios más antiguos y pintorescos de la Ciudad de México, se teje una historia que ha cautivado tanto a residentes como a visitantes. Se trata de la leyenda de «La Niña de Azul», un misterio que mezcla encanto, belleza y un toque de lo sobrenatural.
¿Quién es «La Niña de Azul»?
Dicen que «La Niña de Azul» es una aparición fantasmal, una figura etérea que deambula por las calles adoquinadas de Coyoacán, en especial cerca de la Casa de Cultura Jesús Reyes Heroles. Descrita como una niña hermosa, con cabello rubio y vestido azul, su presencia es tan intrigante que aquellos que la ven quedan fascinados por su belleza. Pero, como todo buen misterio, al intentar acercarse a ella, desaparece en un parpadeo, dejando a su paso una risita juguetona que resuena en el aire.
¿Amistosa o temible?
Lo curioso de esta leyenda es que, a diferencia de muchas historias de fantasmas, «La Niña de Azul» no inspira miedo, sino simpatía. Los locales la han apodado «La Muñeca» por su apariencia delicada y aparentemente inofensiva. En un barrio tan rico en tradiciones y folclore como Coyoacán, la leyenda ha encontrado su lugar en la cultura popular, hasta el punto de que algunas personas le dejan dulces y juguetes, esperando que siga «jugando» en su estilo peculiar.
¿La primera influencer fantasmal?
Entre broma y broma, algunos habitantes han comenzado a llamarla la primera «influencer» fantasmal de Coyoacán, atrayendo a curiosos y seguidores de lo paranormal. Su historia refleja la manera en que lo extraordinario y lo cotidiano se entrelazan en un lugar como Coyoacán, donde el pasado y el presente coexisten, y donde las leyendas siguen vivas entre sus calles adoquinadas.
La leyenda de «La Niña de Azul» nos recuerda que, a veces, el misterio y la belleza pueden convivir, dejando una huella en la imaginación colectiva de quienes se atreven a adentrarse en las historias que circulan por los rincones más antiguos de la ciudad.

