Este sábado 14 de febrero de 2026, el Centro Nacional de las Artes fue escenario de una experiencia sonora que permitió al público viajar a otra latitud sin salir de Coyoacán. Como parte de la programación del Festival Cultural de Año Nuevo Chino, se llevó a cabo una presentación de música tradicional china que combinó interpretación en vivo y exhibición de instrumentos ancestrales.
La actividad tuvo lugar en el Teatro de las Artes, de 10:00 a 10:30 horas, con entrada libre, y estuvo abierta a todo público. Durante la presentación, las y los asistentes pudieron conocer instrumentos emblemáticos de la tradición musical china como el erhu, la pipa, la flauta de bambú y el yangqin, cada uno con características sonoras y técnicas que reflejan siglos de historia cultural.
Más allá del concierto, el evento se planteó como un ejercicio de acercamiento cultural. La música no se presentó únicamente como espectáculo, sino como una forma de narrar el pensamiento, la sensibilidad y la cosmovisión de una civilización milenaria. La explicación de los instrumentos y de su papel dentro de la música tradicional permitió comprender cómo estos sonidos han acompañado ceremonias, celebraciones y expresiones artísticas a lo largo del tiempo.
Esta actividad formó parte de la quinta edición del Festival Cultural de Año Nuevo Chino, dedicada este año al Caballo de Fuego, un símbolo asociado a la energía, la renovación y el movimiento dentro del calendario lunar. En ese contexto, la música funcionó como un puente simbólico entre el inicio de un nuevo ciclo y el intercambio cultural entre China y México.
El CENART, ubicado en Avenida Río Churubusco 79, reafirmó con este evento su vocación como un espacio abierto a la diversidad cultural y al diálogo internacional. La respuesta del público confirmó el interés por propuestas que amplían el horizonte cultural y ofrecen experiencias distintas a las habituales, especialmente cuando se presentan de manera accesible y gratuita.
Coyoacán, históricamente ligado a la vida cultural de la ciudad, se convirtió así en punto de encuentro para quienes buscaban una forma distinta de celebrar el 14 de febrero. Lejos de las celebraciones tradicionales, la música tradicional china ofreció una alternativa que apostó por la contemplación, la escucha atenta y el aprendizaje.
Eventos como este consolidan al Festival Cultural de Año Nuevo Chino como una plataforma que va más allá de lo festivo, proponiendo actividades que invitan al entendimiento entre culturas y al reconocimiento de la música como lenguaje universal. Durante treinta minutos, el Teatro de las Artes se transformó en un espacio de diálogo sonoro donde cada nota fue una invitación a mirar más allá de las fronteras.

