El Día de las Madres no siempre necesita reservaciones imposibles ni planes exagerados. A veces, lo mejor está mucho más cerca: caminar por Coyoacán, sentarse a comer rico, tomar café sin prisa y pasar tiempo juntos.
Y si este 10 de mayo quieres quedarte en el sur de la ciudad, aquí van cinco lugares y planes que realmente se sienten especiales.
El primer plan ideal para desayunar o brunchear es El Brunch de Coyoacán. Este espacio se ha vuelto uno de los favoritos para mañanas tranquilas, con ambiente relajado y opciones perfectas para celebrar temprano. Ideal si el plan es conversar largo y sin ruido alrededor.
Si tu mamá es más de café y postre, entonces Café Avellaneda sigue siendo uno de los rincones más especiales del barrio. Pequeño, íntimo y con muchísimo carácter, es perfecto para quienes disfrutan más los detalles que los lugares ostentosos.
Para una comida más tradicional, Corazón de Maguey ofrece uno de los ambientes más bonitos frente al Jardín Centenario. El mezcal, la cocina mexicana y el movimiento del centro de Coyoacán hacen que el lugar se sienta muy “de barrio”, pero al mismo tiempo especial para celebrar.
Otra opción muy cálida y familiar es Madre cocina mexicana, un restaurante que desde el nombre parece hecho para esta fecha. La propuesta gira alrededor de cocina mexicana casera y sabores que conectan justo con eso que suele representar el Día de las Madres: hogar.
Y si el plan es terminar el día con música y algo más relajado, Restaurante – Bar Nola Jazz Club puede convertirse en una gran opción. Jazz en vivo, luces bajas y una atmósfera distinta para cerrar el día lejos del ruido típico de las celebraciones masivas.
Pero quizá el mejor plan ni siquiera sea un restaurante específico.
A veces basta caminar por el Jardín Hidalgo, entrar a un café improvisadamente, comprar un helado o sentarse un rato bajo los árboles.
Porque en Coyoacán, celebrar también significa eso:
bajar el ritmo y disfrutar el momento.
Y pocas fechas merecen más eso que el Día de las Madres.

