Una experiencia interactiva lejos del cine tradicional
En Coyoacán, donde las historias suelen contarse entre calles empedradas y cafés bohemios, surge un plan distinto: una noche que invita a mirar hacia arriba, hacia el cielo, y también hacia dentro, entre conversaciones, cine y cerveza.
La propuesta ocurre en Jardín, un espacio cultural independiente que se ha convertido en punto de encuentro para experiencias fuera de lo común. Ahí, por unas horas, la ciudad baja el ritmo para abrir paso a una velada que mezcla ciencia, arte y convivencia bajo las estrellas.
Cine, ideas y preguntas bajo la noche
La experiencia no es una función de cine convencional. Aquí, las películas se vuelven detonadores de conversación.
Durante la noche se proyectan fragmentos de 2001: Odisea del espacio, la icónica obra de Stanley Kubrick, que sirven como punto de partida para dialogar sobre el universo, la ciencia y las preguntas que aún no tienen respuesta.
Más que ver una película, se trata de interpretarla colectivamente: compartir ideas, cuestionar lo que vemos y conectar la ficción con la realidad científica.
Mirar la Luna (de verdad)
Cuando la pantalla se apaga, el cielo toma protagonismo.
Telescopios profesionales permiten observar la Luna con detalle, una experiencia que transforma la curiosidad en asombro, tanto para quienes lo hacen por primera vez como para quienes ya aman la astronomía.
Es ese momento en el que todo se vuelve silencioso… y la ciudad parece desaparecer.
Ciencia con sabor a cerveza
Y como toda buena noche en Coyoacán, la experiencia no estaría completa sin algo que acompañe la conversación.
Durante el evento hay cerveza artesanal disponible, lo que le da un tono relajado y social a la velada, convirtiéndola en una mezcla perfecta entre aprendizaje y disfrute.
Cuándo y dónde
Sábado 25 de abril
19:00 a 23:00 horas
Jardín — Rafael Oliva 129, San Diego Churubusco, Coyoacán
Cuota de recuperación: $120
Cupo limitado y acceso con reservación previa
Un plan distinto para vivir la ciudad
En una ciudad que nunca se detiene, esta experiencia propone lo contrario: hacer una pausa, mirar el cielo, compartir ideas y dejar que la noche haga lo suyo.
Porque a veces, el mejor plan en Coyoacán no está en lo que ves…
sino en lo que descubres cuando decides mirar más allá.


